Las decepciones de la Liga

Con sus récords, estrellas, goleadores, debuts y entrenadores mediáticos, esta Liga también puede recordarse por las decepciones. Mientras la mayoría disfrutaremos del Mundial, a otros les tocará estudiar estos fracasos.

El propio vigente campeón vivió una de las polémicas más largas del verano. El fichaje de Chygrynskiy fue muy criticado. Una apuesta personal de Guardiola que no ha resultado. El jugador ha llegado a ser pitado en el Camp Nou. Se le observan aptitudes, pero tiene mucho que demostrar. Confío en que si Guardiola lo trajo, será por algo.

En la casa blanca tampoco han faltado algunos fracasos. Las lesiones han mermado demasiado el rendimiento de jugadores como Lass, Kaká o Benzemá.

Otro perjudicado por las lesiones fue Asenjo. El joven guardameta llegó a un equipo con una malísima planificación. Había un gran portero en casa y no lo supieron ver. Fue pretendido por el Barça, pero recaló en el Atlético, donde fue suplente antes de lesionarse. Y si seguimos con los porteros, encontramos en Moyá otro fichaje frustrado. Perdió la titularidad frente a un César pletórico.

Incluso Negredo ha decepcionado, en la siempre exitosa planificación sevillista. En cuanto a equipos, podemos señalar el caso del Málaga. El año pasado rozó la Uefa, mientras esta temporada se agarró a Primera en la última jornada. Cuestión de presupuestos.

¿Y para vosotros? ¿Cuáles han sido las decepciones de esta liga?

 

El extraño caso Ibrahimovic

El verano pasado estuvo marcado por las excesivas cifras que se pagaron por varios jugadores: Ibrahimovic, Kaka, Cristiano Ronaldo. El caso del sueco fue llamativo: el Barça cae en el mismo modus operandi -tan criticado, por cierto- que el Madrid: paga una cifra altísima por un jugador, supuestamente, muy necesario.

Junto a la cantidad pactada, el camerunés Eto’o, principal artillero del club, abandonó Can Barça destino al conjunto interista. Un cambio de ’9′. Se podría intuir que el sueco podría tener su último gran contrato en Barcelona. Un ariete goleador, fichado por un grande, supuestamente, para muchos años.

Este verano, el Barça se ha descolgado haciendo uno de los primeros fichajes: David Villa, otro delantero de primer nivel, por menos de la mitad de lo que costó el sueco. A priori, dos jugadores para un puesto. ¿Por qué ese desembolso de dinero tras la operación del año pasado? Desde el club aseguran que Ibra no está en venta, pero cada semana se le asocia a un club de la Premier o el Calcio.

No ha tenido su mejor año futbolístico, pero no ha desentonado en su primera campaña en el fútbol español. Quizá Villa era el deseado el verano pasado, e Ibra tuvo que ser segundo plato. ¿Supone el fichaje de Villa un mensaje hacia Ibrahimovic? ¿Creéis que si el Barça recibe una cantidad aceptable debería deshacerse del sueco? ¿Son compatibles ambos en el once inicial? Los dos son demasiado buenos como para partir del banquillo, en principio.

Flashback: agosto 2009

Nunca lo sabremos. Nunca lo reconocerán. Pero, sin duda, Florentino y Valdano desearían un flashback y volver a agosto de 2009, mes en el que se dio pasaporte a Robben y Sneijder. Los holandeses pueden ser los mejores fichajes blancos de la era No Florentino. Con el primero, el Madrid se aseguraba un extremo veloz que hubiera conformado, junto con CR9, las mejores bandas del mundo. El segundo, un centrocampista polivalente, que hubiera hecho innecesario el fichaje de Xabi Alonso.

Solo 8 meses después, el destino parece aliarse con ellos. Ambos han sido pieza clave en el paso de sus respectivos equipos hacia la semifinal de la Champions, competición cerrada para su ex equipo. Por suerte para el fútbol, los dos han tenido una segunda oportunidad. Rinden en equipos punteros en Europa y llegarán en su mejor momento para el Mundial.

El Real Madrid se escudó en las continuas lesiones de Robben para darle salida. Ahora, el “jugador de cristal” golea en Champions mientras el eterno deseado Kaká posa sus valiosos 60 millones, no en el banquillo, sino en el sofá de su casa. ¡Qué cosas tiene el fútbol! Y para el que no entiende, más, ¿verdad?

¿Quién lleva la batuta del Real Madrid?

El recordatorio de Fernando Redondo ha generado algunos debates en torno al centro del campo del Real Madrid. Creo que podemos partir de la siguiente afirmación: desde Redondo a la actualidad, solo se salvaba Makelele.

Ahora resulta evidente que la medular ha dado un salto cualitativo. También cuantitativo, o quizá sea esa la percepción al compararlo con el Barcelona, por ejemplo, con esa plantilla “cortita”,  que desearía tener 3 Xavis más. ¿Alguien querría en el Madrid 3 Xabi Alonso más? No estoy tan segura.

He visto pasar a Celades, Conceiçao, Geremi, Cambiasso, Gravessen, Pablo García, Emerson… Luego llegaron Gago y Diarrá, que están, pero quizá sobran las palabras. Puede que sea una tontería hablar de los que ya no están. Pero recuerdo que Diarrá completa las convocatorias mientras Sneijder juega en el Inter. Hay que completar con el mal reconvertido Van der Vaart, Lass, Xabi Alonso, Granero y Guti. ¿Superpoblación?

Pellegrini ha demostrado que le cuesta dar con la tecla. Tan fácil como la segunda mitad ante el Sevilla. Le costó. Las características de los jugadores deben crear el sistema y puede que el chileno no las vea evidentes, porque sistema no existe. Y eso ocurre ahora, cuando destacan centrocampistas de calidad. Podemos hablar también del hándicap Kaká, que de momento ha estado más mal que bien, pero 60 millones no pueden sentarse en el banquillo. Un segundo punta, retrasado, que resta creación en el centro del campo. Otro sistema. No funciona el 4-3-3 en este Madrid mientras haya que alinear por decreto.

Mi opción pasa por un 4-2-3-1. Xabi Alonso con Lass. Línea de tres para Granero, Van der Vaart y Ronaldo; con Higuaín en punta.

Hasta que demuestre lo contrario, la pubalgia le hace al brasileño merecerse el banquillo. Con Xabi Alonso no me queda otra opción, pero sigo pensando que juega mejor en la selección y es un fichaje “capricho”, pues ya estaba Sneijder.

¿Cuál sería vuestro centro del campo del R. Madrid?

Van der Vaart, la sombra de Kaká

“Ahora me siento un jugador importante del equipo”, ha manifestado Rafael Van der Vaart, aquel holandés que tenía colgado el cartel de “transferible” en verano. Es más, a priori era el primero en salir. Ahora está a gusto, tiene minutos. Pero no sé si no quiere ver la evidencia o es un hombre muy optimista: juega porque Kaká está lesionado.
Van der Vaart llegó sin hacer mucho ruido al club blanco. Empezó como una gran estrella, marcando goles increíbles y ahí acabó. Tampoco tuvo mucha continuidad por parte de los técnicos y su juego no cuajaba. El problema es que la posición que ocupaba en el campo no es la adecuada. No es un jugador para estar al lado de Gago, Diarrá o Guti. El holandés es un mediapunta ofensivo, que se mueve muy bien entre líneas. Tiene técnica, rapidez de movimientos y visión de juego. Una pierna izquierda exquisita, un buen toque a balón parado, y sorpende llegando en segunda línea. Un jugador muy completo en el plano ofensivo. La versión mejoradísma de Guti. Pero no es un galáctico. Nunca llegó con ese cartel. El único que ha tenido es el de transferible.
Esperemos que Pellegrini vea en él el jugador que es, a pesar de las críticas. Cuando vuelva Kaká, Rafa volverá al banquillo, porque de cualquier forma, no han pagado más de 60 millones para que el brasileño sea suplente de nadie. Sin embargo, Van der Vaart tiene calidad como para no ser la sombra de otro. Con el Mundial a la vuelta de la esquina no hay mucho margen.