La poca fortuna del calendario

El día que se sortea -digámoslo así- el calendario de la Liga es un día señalado para muchos. Al menos en mi caso. Como abonada, me gusta saber las fechas en las que determinados clubes visitarán La Rosaleda.

El año pasado, el Málaga vivió pendiente de la clasificación hasta el último segundo del último partido. Siempre quedaba en el horizonte ese partido que cerraba la Liga: Málaga vs. Real Madrid. A nadie le gustaba.

A principios de temporada, los inconvenientes más destacados pasaban más por pensar que el club blanco podría llegar a Málaga con la competición resulta, para bien o para mal. De esta manera, los aficionados malagueños podrían quedarse sin ver a sus figuras; más aún, con el Mundial a la vuelta de la esquina. Sin embargo, conforme avanzaba la competición, el peligro era que realmente se jugara la Liga en La Rosaleda, después de la desastrosa campaña del equipo de la Costa del Sol.

Ahora, el sorteo ha vuelto a repartir poca fortuna para el Málaga, que se enfrentará al Barcelona en el último partido. Más de lo mismo.

¡Málaga es de Primera!

El Málaga C.F. militará un año más en Primera División. El sufrimiento obtuvo sus frutos. La mitad de la afición se mostraba pesimista de cara a las aspiraciones de salvación. No les faltaba razón. Tampoco el Real Madrid era el mejor rival. Se apelaba a la pronta capacidad goleadora del Barça para dejar sin fuerzas ni ánimos a los blancos.

Dicho y hecho. Lo que no entraba en el guión era el gol de Duda a los 9 minutos. Un gol que La Rosaleda cantó como pocos. El equipo parecía otro. Munúa estuvo inmejorable. La afición, al pie del cañón.

El Barça hacía su trabajo. El Racing, ganando, nos echaba otra mano. El Osasuna frenaba al Xerez. Solo faltaba el Valencia. El empate del Real Madrid dejaba al Málaga en la cuerda floja. Y al Tenerife le bastaba un gol para salvarse y mandar al conjunto de la Costa del Sol a Segunda.

Fue entonces cuando Alexis marcó el gol che y la grada lo celebró como si Duda hubiera marcado el segundo. Pero el luso, en ese momento era expulsado. ¿El motivo? Ni yo ni miles de aficionados lo vimos. Estábamos ocupados celebrando la permanencia a falta de un minuto.

Invasión de campo, lágrimas, gritos y mucha alegría. A la cita, ni siquiera faltaron los cánticos de: “Muñiz, no te queremos” y “Muñiz vete ya”. De momento, vamos a celebrarlo. Ya discutiremos otros asuntos.

Rellenar una quiniela con el corazón

Casilla nº2: Racing de Santander vs. Sporting de Gijón – X

Casilla nº3: F.C. Barcelona vs. Real Valladolid – 1

Casilla nº5: Valencia vs. Tenerife – 1

Casilla nº7: Osasuna vs. Xerez – 1

Casilla nº9: Málaga C.F. vs. Real Madrid – 1

Guía para rellenar una quiniela con el corazón. De cara a la última jornada liguera, no tenemos los puestos de descenso definidos. Cinco equipos lucharán por no ocupar las tres plazas malditas que llevan a Segunda. El azar quiso en su día un calendario que ahora se ve caprichoso en el último emparejamiento.

Para que el Málaga se salve tienen que darse una serie de carambolas que me hace aventurarme a rellenar una quiniela. Hay que afinar tanto que parece la mitad de un boleto deseado. La quiniela al servicio de la afición.

Aquí están las carambolas que harían al Málaga permanecer en Primera:

Si gana se salva:

  • Si pierde al menos uno de los que están empatados con él a 36 puntos (Tenerife, Racing o Valladolid).

Si empata se salva:

  • Si pierden al menos dos de los anteriormente citados.
  • Si empatan Valladolid y Tenerife, y el Racing gana o pierde.
  • Si empatan Racing y Tenerife, y el Valladolid pierde.
  • Si empatan Valladolid y Racing, y el Tenerife pierde.

Si pierde se salva:

  • Si el Xerez no gana, Valladolid y Tenerife pierden, y el Racing puntúa.

En resumen, además de ilusión y fe, a La Rosaleda hay que llevarse la radio y esta chuletilla para no perderse. 

La radio, protagonista de la J38

Aunque podríamos decir que la radio fue protagonista en esta jornada pasada, sin duda, el fin de semana que viene será un elemento indispensable. Al fin y al cabo, pocos cabos se han atado en esta jornada.

Cinco encuentros el sábado, para luchar por tres puestos (la cuarta plaza para la Champions y las dos de Europa League). Y otros cinco el domingo para luchar por la Liga y por la permanencia.

Prácticamente, el único que depende de sí mismo es el Barça. Ganando, será campeón de Liga. Los demás deberán estar pendientes de las retransmisiones de los partidos para conocer su futuro. Todo ello por la inédita situación que vivimos: desde que Primera tiene 20 equipos, nunca se había llegado a la última jornada sin un descendido matemáticamente.

El domingo iremos al campo con la radio, calculadora y chuletillas de recortes de prensa. Cardiacos, abstenerse.

Una lucha en el Coliseum

El Coliseum Alfonso Pérez vivirá esta noche un duelo particular. Los azulones tratarán de ponerle el broche de oro a su mejor campaña en Primera y tener más cerca la Europa League. Mientras, el Málaga se juega la permanencia.

El equipo de Muñiz tiene a 4 clubes por debajo. El punto obtenido en San Mamés resultó rentable, teniendo en cuenta los demás partidos. Hoy, con un triunfo, podrían aprovechar y sellar la permanencia, para así conseguir la tranquilidad de cara al último partido, donde se espera al Real Madrid.

Con todo, se espera que Muñiz pueda salir con un equipo ofensivo, como ya ocurriera en Bilbao. Tarde, pero agónicamente necesario. Así, la alineación malaguista podría ser:

Munúa; Gámez-Stepanov-Juanito-Mtiliga; Fernando-Apoño-Benachour-Duda;   Caicedo y Obinna

¿Forzar con dolor o ceder el puesto?

A falta de tres jornadas para que termine la liga, no son pocos los jugadores que arrastran molestias dolorosas. Quizá, en demasiadas ocasiones, se trata de futbolistas importantes para sus clubes, quienes, la mayoría de las veces, optan por forzar para estar en el campo.

En el Málaga se encuentran en esa situación Duda, Apoño y Toribio. Son tres jugadores claves para el conjunto de Muñiz. Los tres jugaron el sábado. Ninguno a su mejor nivel desde hace semanas. Las lesiones hablan por ellos en el campo.

Por eso, ¿hasta qué punto son necesarios estos jugadores lesionados? Da la sensación de que en las últimas jornadas Duda aparece en el once para las jugadas a balón parado. ¿Es rentable? ¿Lo haría peor otro?

Esta misma situación se vivió en la anterior campaña de Muñiz. En los últimos partidos decisivos para el ascenso, Antonio Hidalgo jugó con mucho dolor. Mucho sacrificio, pero poco nivel.

¿Hay que arriesgarlo todo? ¿Creéis que Duda debe ser fijo, incluso lesionado? ¿Hay alternativas para Apoño o Toribio? ¿Deben jugar a un 50% o dejar el sitio a otro jugador que esté al 100%?

La primera final, decían muchos. El canguelo se instaló en Málaga para quedarse, puesto que finales, como tal, son todas, para un equipo modesto que lleva 35 jornadas para evitar el descenso.

El estadio sí parecía vivir un final. Se colgó el cartel de  ”No hay billetes”. Casi 30.000 personas animaron sin cesar a un Málaga que en ocasiones tiene el balón, en otras, contragolpe o jugadas a balón parado, pero que nunca tuvo pegada.

El Sporting tuvo dos: un palo y, minutos después, el gol. Se dedicó a dejarle el balón a los de Muñiz. Algo incomprensible, teniendo a jugadores de la talla de Rivera o De las Cuevas. Mientras, el Málaga llegó demasiadas veces para no hacer gol. Nunca se oyeron tantos “uuuy” en La Rosaleda. Suerte que Caicedo empató y arañó un punto que sirve para dormir, casi simbólicamente, en la permanencia.

Ni siquiera en esta mal llamada Final, Muñiz apostó por dos puntas jugando en casa y ante un rival también modesto. Quizá la reacción llegue tarde.

La mano de Clemente

Abril está a punto de finalizar. Puede convertirse en el mes más positivo del Valladolid. Desde que aterrizara Clemente, el equipo de Pucela no conoce la derrota. Dos empates y dos victorias llenan de optimismo a la ciudad, que ve más cerca la posible salida del pozo que lleva a Segunda.

Comenzaba el mes con las críticas a las declaraciones de Onésimo, que se borraba del puesto. Dicho y hecho. Clemente se convertía en el tercer entrenador del Valladolid en la misma temporada. Nadie apostaba por él ni por el club. Además, cuestiones extradeportivas salpicaron a buena parte de la plantilla.

Pero llegó el ex seleccionador con su autobús y el equipo ganó solvencia defensiva. Con ello no llegó el juego ni la vocación ofensiva, pero visto el partido de La Rosaleda, no se le pueden pedir peras al olmo.

Con cuatro o cinco defensas, con dos goles o uno más que el adversario, el objetivo es sumar. Si Clemente lo consigue habrá hecho un gran trabajo con un equipo en una situación muy difícil.

Málaga: carne de Segunda

Otra oportunidad perdida, y van… Es para perder la cuenta. El Málaga no ha conseguido los tres puntos ante el Valladolid. Un justo empate a cero ha dejado al conjunto malaguista al borde del abismo. El partido fue realmente aburrido. Una evidencia que muestra que la situación de ambos equipos es más causal que casual.

Plantó Muñiz a Stepanov y Hélder Rosario como pareja de centrales, dejando en el banquillo al joven Orozco. Una decisión muy cuestionable, puesto que ninguno tiene ritmo de partido y nunca jugaron juntos. Esta jugada le salió bien. La única. Quizá por ello se aventura el técnico a decir, tras el partido: “Estoy muy tranquilo”. Al menos hay un malaguista tranquilo.

Por momentos, al Málaga se le vislumbraron ideas, juego y ocasiones frustradas. En esta ocasión no es casualidad que el cuadro de arriba estuviera compuesto por Duda, Baha, Forestieri y Luque. Probablemente, las mejores opciones que tiene Muñiz y que nunca habían jugado juntos. Para estar tranquilo, veo muchas novedades ofensivas.

Pero el fútbol no es fútbol sin creación. Igual que ocurriera en la jornada anterior, queda demostrado que Toribio y Juanito no aportan creación. Las piezas no encajan ni con la presión añadida. El de hoy era una final. Alguien del club no debe estar tan tranquilo como Muñiz cuando en el descanso se apeló a la psicología de Guardiola y la megafonía ofreció el mítico y motivador -no para todos- Viva la vida, de Coldplay. En vano.

Propuestas para solucionar la crisis del fútbol

Hoy quiero dejaros un artículo escrito por Jota Cerrese, que amablemente nos cede esta colaboración tan interesante. Aborda la huelga de la AFE, la postura de la LFP y la implicación de las instituciones:

Me parece que cada cual afronta la defensa de sus derechos como puede y, para esta gente, afortunadamente, la repercusión de su huelga, será de un enorme calado, algo que no ocurre en muchos otros sectores laborales.

Creo que aquellos clubes que adquirieron compromisos con jugadores deben saldar sus deudas, pero conociendo la situación de los mismos, lo más probable es que muchos acaben descendiendo o desapareciendo para desgracia de sus seguidores que de lo único que tienen culpa es de no tener un duro para poder controlar quién administra el club de su ciudad.

Para evitar este tipo de situaciones en el futuro en Málaga, debemos hacer una fuerte presión en nuestro entorno para que todos nuestros amigos, conocidos y allegados adquieran participaciones accionariales del Málaga C.F. en la campaña de ampliación de capital de manera que consigamos esos 50 euritos por cada malagueño y malagueña. Así, quienes hayamos hecho esa pequeña inversión seremos, en parte, dueños del destino de nuestro propio club, es decir, al contrario de lo que pasa a muchas otras entidades, como, por ejemplo, el Real Betis, podremos exigir responsabilidades a quienes administren el club de nuestros amores y formar parte de la toma de decisiones.

OCHO PROPUESTAS POR MI PARTE

Por otro lado, en el fútbol español hace falta llegar a un amplio consenso desde todos los estamentos. Adminsitraciones (Gobierno central, autonómicos y locales, CSD,RFEF…), Clubes (LFP e inferiores) y Jugadores(AFE). Debe ser un pacto de estabilidad que establezca objetivos estratégicos a medio y largo plazo que garanticen la sostenibilidad del sistema competitivo. Esto es:

  1. Auditorías presupuestarias a clubes de todas las categorías por parte de una comisión mixta que garantice que ningún club está firmando más de lo que podrá pagar aún en el peor de los casos.
  2. Restricción de acceso a las categorías profesionales. Si un club no cumple los requisitos económicos además de deportivos, no podrá ascender.
  3. Establecimiento de un baremo de sueldos base en función de los méritos deportivos. No lo veo apto para la LFP, pero sí para las categorías profesionales de inferior rango, de modo que funcionara como cualquier colegio oficial (el de médicos, abogados, arquitectos…)se deberían regular los sueldos por tramos, lo que garantizaría que los jugadores cobrasen las cantidades establecidas en los plazos marcados y que los clubes mantuvieran una línea presupuestaria sostenible.
  4. Consecución del compromiso de las administraciones con el deporte de base.
  5. Establecimiento de plazos de negociación para el reembolso de las cantidades adeudadas entre clubes y jugadores. Una vez finalizados los plazos,y en caso de no haber alcanzado un acuerdo, aquellas entidades que no puedan afrontar dichos pagos dejarán sus plazas a equipos saneados de categorías inferiores en la siguiente temporada.
  6. Creación de un comité de seguimiento y denuncia de incidencias que integre a laAFE y las administraciones públicas de que dependen las competiciones y que tengan la capacidad de tomar medidas inmedatas contra los impagos (por ejemplo con sanciones deportivas. Puntos en una competición, etc).
  7. Reparto del pastel de las televisiones entre los equipos grandes y modestos de laLFP y covertura de las televisiones públicas de las categorías inferiores (¿Por qué no televisan, TVE o las autonómicas más partidos de 2ªB o 3ª, incluso en desconexión local? Está claro que a máyor difusión televisiva, mayor interés de las empresas patrocinadoras.)
  8.  Acabar con la llamada ley Beckham, que permite a los jugadores extranjeros que cobren más de 600.000€ anuales tributar a un nivel inferior al que lo hacen los nacionales, lo cual facilita la incorporación de jugadores foráneos y cierra puertas a los jugadores españoles.