La táctica, al servicio del fútbol

Pep Guardiola es un entrenador bastante táctico. Esto lo sabe todo el mundo. Aun con escasa experiencia, el de Santpedor posee grandes conocimientos tácticos, que se combinan con una gran plantilla para ofrecernos auténticas lecciones de fútbol.

El año pasado, el Barça vivió exclusivamente del 4-3-3 que tan buenos frutos había dado con Rijkaard. La arrolladora posesión de balón y el estado de forma de sus jugadores propició el mejor año de la historia culé sin que los adversarios encontraran oposición.

Este año, Guardiola ha sorprendido variando el sistema táctico. Varios equipos pusieron entre las cuerdas al Barça. Basta recordar el partido contra el Almería. Guardiola siempre ha tenido un as en la manga: mover a Messi (que se lo pregunten al Madrid), adelantar a Maxwell o Alves, incluso retrasar a Touré, como en la final de Mestalla.

Pero también hemos podido ver una modificación. Este año ha variado con un 4-2-3-1. La táctica, al servicio del fútbol. Las características de los jugadores barcelonistas se adaptan perfectamente a este sistema. El centro del campo gana más peso, queda abierta la profundidad de banda, y el punta -Messi- tiene más libertad de movimientos.

Con la salida y entrada de jugadores a escena, Guardiola ha ido montando este puzzle con resultados óptimos. Como aficionada al fútbol, me encantaría ver el sistema que podría crear Pep con Villa en acción y con la posible llegada de Cesc.

La delantera de la Liga

Para completar el once nos faltan los dos arietes que formarán la delantera. En esta línea creo que la decisión es bastante compartida por todos. Me decanto por Messi y Cristiano Ronaldo.

Messi: se ha asentado como mejor futbolista del mundo. Fifa World Player, Balón de Oro, Pichichi y Bota de Oro. Este año, las lesiones le han respetado y ha firmado su mejor campaña. En la banda, de mediapunta o de ’9′ se muestra igual de desequilibrante. Un jugador imprescindible.

Cristiano Ronaldo: mantiene una reñida lucha con el argentino por el premio a mejor futbolista del mundo, lo que sin duda, ofrece mayor nivel futbolístico. El portugués ha resultado muy decisivo para su equipo este año. Dejando a un lado su lesión, ha demostrado una gran adaptación al fútbol español. Tiene un lanzamiento de faltas magistral.

No cabe duda de que estos dos futbolistas están un paso por encima del resto. Por eso, no me gustaría dejarme a atrás a otros goleadores, como Soldado, Higuaín o Villa, o incluso a Nino y Mario Bermejo, que a pesar del descenso de Tenerife y Xerez, respectivamente, han logrado una cantidad de goles muy buena.

¿Qué os parece esta delantera? ¿Cambiaríais a alguno?

¿Por qué no leo Cristianodependencia?

La prensa deportiva me da cada día nuevas razones para no leerla. He encontrado entradas en blogs, charlas entre amigos e incluso alguna tertulia de radio que otra. Pero no he leído Cristianodependencia en la misma prensa que tildó en su día de Messidependencia al Barcelona.

No vamos a descubrir ahora las virtudes y cualidades del luso. Su espíritu ganador es incuestionable, al igual que su entrega. Sin embargo, está resultando demasiado decisivo, quizá, para un equipo hecho a base de talonario. En los últimos 10 días ha habido razones suficientes como para describir esta situación. Pero no ha ocurrido.

Por el bien del Madrid, esperemos que CR9 siga en ese estado de gracia, aunque algunos se resistan a mencionar la Cristianodependencia.

Protección

Hacía mucho tiempo que no se hablaba en los medios de comunicación de la dureza en las entradas de algunos jugadores o hacia algunos jugadores. Entradas brutales las hay en todos los partidos. Claro que no en todos los partidos se araña la preciosa y cara pierna de Cristiano Ronaldo.

No voy a justificar nunca el juego sucio, las patadas, las acciones sin balón, o desmesuradas con balón. Pero, ¿ha hecho falta que la víctima sea CR9 para alzar la voz? Ahora sí se pide protección y mano dura. Llevo años viendo salvajes entradas sin castigo. Es más, ¿quieren una víctima concreta y fija? Messi. Rijkaard y Guardiola han salido más de una vez pidiendo mesura al respecto. Eso sí, las del argentino no son tan visibles, quizá porque no cae hasta que le es imposible continuar la jugada. Ya manifestó Preciado, técnico del Sporting, esta temporada que para parar a Messi lo que hacía falta era “una 9 milímetros”. Por su parte, el portugués siempre rehusa seguir con la jugada. No lo culpo. La falta lo es; y él, un excelente rematador de ellas, que asegura goles.

¿Podemos de una vez ser más coherente con las entradas a destiempo que con absurdas protestas, mensajes en camisetas o simplemente quitársela? Además, ¿no podría el comité rearbitrar estas acciones? Eso sí, por favor, que se mida a todos por igual. Que no haga falta lesionar al niño de los 96 millones para que alguien se lleve las manos a la cabeza.

Todoterreno

En el gremio, se denomina todoterreno al periodista que se adapta a todas las modalidades: prensa, radio, televisión e Internet. Pues bien, Leo Messi sería su equivalente. Nadie se extraña de sus habilidades, pero consigue sorprendernos continuamente.
Leo es capaz de recorrerse 50 metros a toda velocidad con el balón pegadísimo al pie, zafándose de un contrario tras otro. Ya lo vimos ante el Getafe. Se supone que es su mejor virtud. Habrá jugadores más rápidos (como CR9), pero ninguno que pueda controlar tan en corto el balón en carrera. Cuando se habla de los pequeños del Barça, todos pensamos en los peloteros, los jugones. Pero Messi, sin llegar al 1,70 m., también hace goles de cabeza. Tiene un salto increíble para su estatura. Bien lo recordarán en Roma, en ese salto congelado para levantar, posteriormente, la orejuda.
Y el otro gran aspecto de un goleador: sabe tirar faltas. Anoche pudimos comprobarlo. No suele ser Leo quien las ejecute, al menos no en disparo directo. Las toca en corto o las centra, normalmente. Hay otros especialistas: Alves, Xavi, Márquez, Ibrahimovic. Pero Messi anoche se subió al carro e hizo un lanzamiento magistral, imparable, que lo habría firmado el propio Ronaldinho.
Lo mejor de ese todoterreno es que tiene por delante mucho más fútbol del que ha disfrutado. Ahora es rápido e incisivo. Y lo puedo imaginar, una década después, con menos velocidad, en la media punta, tipo Zidane, repartiendo y aprovechando su experiencia y buen toque para seguir dando alegrías a los aficionados al fútbol.

Supercampeones: el Barça sentencia su reinado

El Barcelona se abona a levantar copas. Esta vez, la Supercopa de Europa, un título que no se le daba demasiado bien a los culés, pero en esta ocasión la copa viajará con los jugadores y se instalará en las vitrinas del Nou Camp, que este año ha aumentado su inventario más que en la última década, casi.
No ha sido el mejor partido de los de Guardiola. Tampoco el césped invitaba a ello, aunque no es excusa, ya que es un aspecto que perjudica a ambos equipos. El Barça volvió a sacar su once de gala, sólo 5 días después de haber levantado su última copa.

Otra vez Messi fue el mejor. Es incansable este chico. A Guardiola se le acaban los elogios hacia el argentino. En esta ocasión, no marcó él, tampoco lo hizo Ibrahimovic, cuyo primer gol se le resiste. Pero no importa, porque el último gol de este Barça, antes del comienzo liguero, ha vuelto a ser de un canterano: Pedro, que confirma ser ese pichichi particular. El partido dio un giro con la entrada del canario, que sustituyó a Slatan. Frescura, ganas, toque… He de reconocer, que
desde arriba, en movimiento, tiene toques parecidos a Messi -salvando las distancias-. Una genialidad entre ambos, un pase a lo Laudrup de Leo, donde no había hueco -donde, esta vez, Chygrynskiy, que hoy no fue un amigo precisamente, no pudo llegar- permitió a Pedro hacer el gol que daba la victoria.

Seis años han tenido que pasar para que el Barça se enfrentara a una prórroga en partido oficial. El precedente era adverso, ante la Juventus. Sin embargo, creo que todos los culés recuerdan más otra prórroga, otra segunda mitad de prórroga que valió otro título: la primera Copa de Europa en Londres.
Algunos cuentan el título como el quinto de este año. Otros pusieron el contador a cero y lo consideran el segundo de este año que comienza. Sea como fuere son dos más, o dos menos, según se mire. Un aperitivo excepcional para afrontar esta Liga que se antoja más competitiva que nunca. Pase lo que pase, este Barça debe ser recordado por estos 12 meses increíbles.
Un dato: todo lo que Guardiola ha presenciado, se ha ganado. Su primer año como entrenador, subió al filial. El segundo no necesita explicación. Quizá tenga razón Ibrahimovic cuando, entre bromas, dijo: “Si yo fuera Guardiola, después de conseguir todo eso en mi primer año, me retiraría”. Pero Pep, quédate.
 
Imágenes de El Mundo Deportivo