Resaca reflexiva

48 horas después del encumbrado como partido del año, toca hacer ciertas reflexiones. Ante todo, considero que el apelativo le quedó grande. El fútbol no brilló, no se prodigaron las ocasiones y tampoco hubo demasiados goles. En ningún momento estuvo disputado el encuentro.

A posteriori, todos hablaron de Pellegrini, de Valdano y de Florentino. Hasta la portada de Marca la tomó con el técnico. En el fútbol siempre es fácil culpar al míster. Que se lo digan al Valladolid, que va por tres entrenadores esta campaña. Quizá la pareja Xabi Alonso-Gago no era la más idónea. Tampoco se ve muy acertada la exclusión de Granero. Al final, la desesperación siempre tira de Guti en momentos cruciales. El sábado, incluso del eterno capitán, Raul.

Sin embargo, la alineación no distó mucho de las habituales. Ninguna sorpresa. Ningún experimento raro. Pero no he oído ni leído crítica alguna hacia CR9. Simplemente que el Barça fue superior y no ha sido capaz de marcarle en 5 partidos. ¿Ya está? Pues él costó algo más que Pellegrini. Tener un fuera de serie, poco humilde y que encima se borre de las citas importantes, ¿sale rentable?

¿Quién lleva la batuta del Real Madrid?

El recordatorio de Fernando Redondo ha generado algunos debates en torno al centro del campo del Real Madrid. Creo que podemos partir de la siguiente afirmación: desde Redondo a la actualidad, solo se salvaba Makelele.

Ahora resulta evidente que la medular ha dado un salto cualitativo. También cuantitativo, o quizá sea esa la percepción al compararlo con el Barcelona, por ejemplo, con esa plantilla “cortita”,  que desearía tener 3 Xavis más. ¿Alguien querría en el Madrid 3 Xabi Alonso más? No estoy tan segura.

He visto pasar a Celades, Conceiçao, Geremi, Cambiasso, Gravessen, Pablo García, Emerson… Luego llegaron Gago y Diarrá, que están, pero quizá sobran las palabras. Puede que sea una tontería hablar de los que ya no están. Pero recuerdo que Diarrá completa las convocatorias mientras Sneijder juega en el Inter. Hay que completar con el mal reconvertido Van der Vaart, Lass, Xabi Alonso, Granero y Guti. ¿Superpoblación?

Pellegrini ha demostrado que le cuesta dar con la tecla. Tan fácil como la segunda mitad ante el Sevilla. Le costó. Las características de los jugadores deben crear el sistema y puede que el chileno no las vea evidentes, porque sistema no existe. Y eso ocurre ahora, cuando destacan centrocampistas de calidad. Podemos hablar también del hándicap Kaká, que de momento ha estado más mal que bien, pero 60 millones no pueden sentarse en el banquillo. Un segundo punta, retrasado, que resta creación en el centro del campo. Otro sistema. No funciona el 4-3-3 en este Madrid mientras haya que alinear por decreto.

Mi opción pasa por un 4-2-3-1. Xabi Alonso con Lass. Línea de tres para Granero, Van der Vaart y Ronaldo; con Higuaín en punta.

Hasta que demuestre lo contrario, la pubalgia le hace al brasileño merecerse el banquillo. Con Xabi Alonso no me queda otra opción, pero sigo pensando que juega mejor en la selección y es un fichaje “capricho”, pues ya estaba Sneijder.

¿Cuál sería vuestro centro del campo del R. Madrid?

Van der Vaart, la sombra de Kaká

“Ahora me siento un jugador importante del equipo”, ha manifestado Rafael Van der Vaart, aquel holandés que tenía colgado el cartel de “transferible” en verano. Es más, a priori era el primero en salir. Ahora está a gusto, tiene minutos. Pero no sé si no quiere ver la evidencia o es un hombre muy optimista: juega porque Kaká está lesionado.
Van der Vaart llegó sin hacer mucho ruido al club blanco. Empezó como una gran estrella, marcando goles increíbles y ahí acabó. Tampoco tuvo mucha continuidad por parte de los técnicos y su juego no cuajaba. El problema es que la posición que ocupaba en el campo no es la adecuada. No es un jugador para estar al lado de Gago, Diarrá o Guti. El holandés es un mediapunta ofensivo, que se mueve muy bien entre líneas. Tiene técnica, rapidez de movimientos y visión de juego. Una pierna izquierda exquisita, un buen toque a balón parado, y sorpende llegando en segunda línea. Un jugador muy completo en el plano ofensivo. La versión mejoradísma de Guti. Pero no es un galáctico. Nunca llegó con ese cartel. El único que ha tenido es el de transferible.
Esperemos que Pellegrini vea en él el jugador que es, a pesar de las críticas. Cuando vuelva Kaká, Rafa volverá al banquillo, porque de cualquier forma, no han pagado más de 60 millones para que el brasileño sea suplente de nadie. Sin embargo, Van der Vaart tiene calidad como para no ser la sombra de otro. Con el Mundial a la vuelta de la esquina no hay mucho margen.

A otro con esa moto

Estamos en una semana curiosa. Si ya Cerezo abrió la lata hace unos días diciendo que no traería refuerzos porque Quique no los necesita, ahora Pellegrini vuelve a decir que si el Real Madrid jugara como el Barça, el Bernabéu se llenaría de pitos. ¡Que vayan a otros con esa moto!
No creo que ningún aficionado pitara el juego del Madrid si se pareciera lo más mínimo al del Barcelona. Es más, traer a estrellas como Xabi Alonso o Kaká es para tener el balón y visión de juego. No todo en el fútbol pasa por un ataque directo, y Pellegrini bien lo sabe de su etapa en el Villareal. Que la afición pitaría si el equipo toca sin sentido, sin un juego definido, ahí me callo. Pero así pitaría el Bernabeu como lo hace el Calderón o La Rosaleda. Ahora mismo, cualquier equipo querría controlar el mismo fútbol que hace el Barça, porque los resultados hablan por sí solos, y quien diga lo contrario, miente.
Por otro lado, el chileno aseguró que no recibe indicaciones de nadie y que las alineaciones las configura él, exclusivamente. ¿Quizá le han dicho que no puede jugar como el Barcelona? ¿O quizá sabe que eso lleva un proceso de adaptación y no puede permitirse el lujo de perder ese tiempo con experimentos? Sea lo que sea, me niego a pensar que la afición blanca pitaría al equipo si hiciera el fútbol del Barcelona.
Aquí podéis leer y escuchar las declaraciones de Pellegrini, anoche en El Larguero de La Cadena Ser

Algo pasa con la izquierda

Podríamos abrir un buen debate sobre este tema. La izquierda está cuestionada. Una izquierda muy visible en España, muy conocida por todos, cuestionada por muchos e incomprensible para otros. Frágil. Al ser preguntados, algunos miran hacia otro lado, rebotan el problema y se lavan las manos. La cuestión es no asumir responsabilidades y solo ver la paja en el tejado ajeno.
Sí, me refiero a la banda izquierda del Real Madrid. El debate es necesario y es que, en el eterno Clásico del S.XXI vemos cómo el equipo blanco se enfrenta al eterno rival y vigente campeón con Arbeloa y Marcelo en el flanco izquierdo. El primero, supuesto lateral derecho, y el segundo, lateral confeso, no interior. El recambio no atisba demasiadas esperanzas: Royston Drenthe.

Algo falla en la planificación de la casa Blanca. Durante muchos años, Roberto Carlos fue el dueño del lateral y, con el permiso del extremo, de toda la banda. Uno de los mejores laterales zurdos de la historia no tiene un sustituto fácil, pero tampoco creo que se haya intentado buscarlo.

Ahora, que es momento de tirar la casa por la ventana en el panorama futbolístico, el Real Madrid se olvida de esta banda, aunque ello suponga superpoblar otras demarcaciones. Con todo el respeto, creo que estos jugadores no están a la altura del club. Arbeloa es internacional, sí, pero creo que esto responde a la necesidad que tiene la Roja de superpoblar -esta vez sí- la medular con las grandes figuras que tiene, y para ello se aprovecha un defensor ambidiestro para no doblar ambos puestos. Punto. En cuanto a Marcelo, por más que se empeñe el brasileño, ha demostrado que rinde más como interior. Pero no tanto como podía hacerlo Robben, por ejemplo.
Quizá el problema es que no hay ningún lateral izquierdo Balón de Oro actualmente . A lo mejor no son tan guapos como Cristiano y no venden tantas camiseta como Kaká. A pesar de estos grandes inconvenientes para Florentino, debería darse cuenta de que su equipo está cojo de una banda entera. Probablemente sí lo habrá notado Pellegrini, que si recuerda su etapa de central seguro que se apiada de Pepe y Albiol pensando en las coberturas del lateral. Lástima que Florentino no fuera defensa.