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Inma Zaragoza
may
3
A falta de tres jornadas para que termine la liga, no son pocos los jugadores que arrastran molestias dolorosas. Quizá, en demasiadas ocasiones, se trata de futbolistas importantes para sus clubes, quienes, la mayoría de las veces, optan por forzar para estar en el campo.
En el Málaga se encuentran en esa situación Duda, Apoño y Toribio. Son tres jugadores claves para el conjunto de Muñiz. Los tres jugaron el sábado. Ninguno a su mejor nivel desde hace semanas. Las lesiones hablan por ellos en el campo.
Por eso, ¿hasta qué punto son necesarios estos jugadores lesionados? Da la sensación de que en las últimas jornadas Duda aparece en el once para las jugadas a balón parado. ¿Es rentable? ¿Lo haría peor otro?
Esta misma situación se vivió en la anterior campaña de Muñiz. En los últimos partidos decisivos para el ascenso, Antonio Hidalgo jugó con mucho dolor. Mucho sacrificio, pero poco nivel.
¿Hay que arriesgarlo todo? ¿Creéis que Duda debe ser fijo, incluso lesionado? ¿Hay alternativas para Apoño o Toribio? ¿Deben jugar a un 50% o dejar el sitio a otro jugador que esté al 100%?
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Inma Zaragoza
abr
18
Otra oportunidad perdida, y van… Es para perder la cuenta. El Málaga no ha conseguido los tres puntos ante el Valladolid. Un justo empate a cero ha dejado al conjunto malaguista al borde del abismo. El partido fue realmente aburrido. Una evidencia que muestra que la situación de ambos equipos es más causal que casual.
Plantó Muñiz a Stepanov y Hélder Rosario como pareja de centrales, dejando en el banquillo al joven Orozco. Una decisión muy cuestionable, puesto que ninguno tiene ritmo de partido y nunca jugaron juntos. Esta jugada le salió bien. La única. Quizá por ello se aventura el técnico a decir, tras el partido: “Estoy muy tranquilo”. Al menos hay un malaguista tranquilo.
Por momentos, al Málaga se le vislumbraron ideas, juego y ocasiones frustradas. En esta ocasión no es casualidad que el cuadro de arriba estuviera compuesto por Duda, Baha, Forestieri y Luque. Probablemente, las mejores opciones que tiene Muñiz y que nunca habían jugado juntos. Para estar tranquilo, veo muchas novedades ofensivas.
Pero el fútbol no es fútbol sin creación. Igual que ocurriera en la jornada anterior, queda demostrado que Toribio y Juanito no aportan creación. Las piezas no encajan ni con la presión añadida. El de hoy era una final. Alguien del club no debe estar tan tranquilo como Muñiz cuando en el descanso se apeló a la psicología de Guardiola y la megafonía ofreció el mítico y motivador -no para todos- Viva la vida, de Coldplay. En vano.
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Inma Zaragoza
abr
10
No corren buenos tiempos en la Costa del Sol. Las construcciones no están en su mejor momento. No hay previsión. No hay vista. Pocos expertos. Quizá no se invierte, o se hace, pero no bien.
Atrás quedó la época de Sandro -no confundir con Sando-, Movilla, De los Santos. O más reciente con Hidalgo, Carpintero o Lolo. En el Málaga faltan jugadores que organicen y construyan juego. Vino Miguel Ángel, pero segundas partes nunca fueron buenas. Enmienda que corrobora este año el también malagueño Juanito. Líder en el vestuario; ausente en el verde.
Hoy, ante el Sevilla, Apoño causó baja. El equipo quedaba casi huérfano de creatividad. Benachour podría haberlo sustituido, pero el tunecino no ha disfrutado de ningún minuto. Juanito junto a Toribio han destruido, porque construir, poco. Al joven Toribio se le vislumbran ciertas aptitudes. No sorprende teniendo en cuenta que proviene del filial del Barça. Su perfil no es creador, pero es un destructor con cierta visión de juego. Salvando las distancias, quizá del corte -que no altura- de Sergio Busquets.
Sin construir, el Málaga no tiene juego. Al no tener juego, no hay ocasiones. Por no haber, hoy ni hubo tiros a puerta, a excepción del gol de Caicedo, que podría considerarse más un rechace. Tampoco brilló el juego del Sevilla, pero indudablemente, tiene más dinamita que el Málaga. Dos remates le bastaron. Incluso copiaron el gol del empate: rechace tras mala recepción del portero y gol sobre la línea.
La Costa del Sol tiene una tarea pendiente: las construcciones.
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Inma Zaragoza
feb
10
Ya hemos hablado en otras ocasiones del papel de la cantera malaguista en el equipo de Muñiz. Poco a poco, el asturiano ha ido confiando en el filial y casi puede armar un 11 con los jóvenes que han debutado en Primera durante esta temporada.
Ahora, el Málaga y su cantera están de enhorabuena. Cuatro de sus canteranos han sido convocados por López Caro para la selección sub-21, según avanza http://elmalaga.com
Iván González, Toribio, Javi López y Manu Torres estarán en Las Rozas del 15 al 17 para intentar hacerse un hueco en la antesala de la absoluta. Así, el Málaga se convierte en el equipo que más jugadores aporta. Desde aquí, quiero felicitar a los jugadores, al entrenador y al club por su trabajo.
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Inma Zaragoza
feb
7
Érase una vez un estadio que vivía con intensidad sus partidos. La Rosaleda presenta una entrada del 75% cada domingo. Más de 20.000 personas esperaron al Deportivo de La Coruña, cargados de moral, motivados por la mejoría notable de los jugadores y esperanzados para festejar la segunda victoria consecutiva. Inédito.
Los jugadores malaguistas respondieron. La afición disfrutó de la que ha sido, probablemente, la mejor primera mitad en La Rosaleda. El dominio del balón fue absoluto, proliferaron los córners y remates lejanos. El equipo se asentaba, pero perdonar tanto, pasa factura. Y más aún, al jugar contra 10.
En la segunda mitad entraron nuevos personajes en este cuento. Los cambios no fueron muy acertados. La historia se quedó sin narrador. Benachour abandonó el césped en beneficio de Baha. No siempre la acumulación de delanteros es positiva, sobre todo cuando no tienen un pasador que les entregue balones. Así no se podía escribir nada.
Dicho y hecho. La ineficacia del centro del campo privó de creatividad. A lo mejor se echó de menos en demasía a otro personaje: Jesús Gámez. Suerte que hemos encontrado a otro protagonista. Toribio. Centrocampista marca de la casa culé. Y si se nota la mano de la Masía, también se notó la mano de Lotina (que tuvo que dejar el cuento al ser expulsado) en el conjunto gallego, que cerró magníficamente sus líneas para evitar los ataques del Málaga. Colocación impecable.
Esta vez no hubo final feliz. Sumar 6 puntos consecutivos se torna misión imposible. Los jugadores deben hacer que el cuento no se parezca a una historia de miedo.